Edificio Baxter Parte II- Un extraño equipo de alto rendimiento

Desde hacía tiempo, encontraba extraño algún elemento del desayuno de Alberto. Estaban sus tostadas, la agenda con su bolígrafo rojo, el café, los dos móviles, unas notas de trabajo que repasar, algo de fruta y un colorido cómic que había sustituido al periódico. Apenas tocaba su desayuno ni repasaba su agenda. Un gesto de preocupación se transformó en una irónica pregunta: “¿Por lo que veo, estáis apretados de trabajo?”