Vacaciones en la oficina

JUNIO: COMPROMISO Y ADAPTACIÓN. Era junio, ya sabes, unos días son frescos; otros, calurosos. La mente empieza a viajar, se acerca la época estival, hora de pensar dónde pasar unos días de descanso, de ocio, de… no sé, llámalo como quieras. Raúl ya tenía su destino, desplegaba sus mapas mentales mientras miraba por la ventana…

Una vida tan atareada

“¿Dónde lo he puesto? ¡Ah, aquí estas!”. Miraba los bultos bien ordenados y comprimidos, mientras los apretaba con la mano: “Yo creo que no cabe nada más. Bien ahora debo ir a comprar las cosas que me faltan”. Realizó su ritual antes de salir: calzarse, peinarse, coger las llaves, ajustarse la gorra, deslizar los dedos…